Dificultades para combinar las funciones de Psicóloga y Gestora en una Asociación

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El conocimiento general sobre las labores que puede desempeñar un Psicólogo suele ser poco extendido. Asimismo, es habitual establecer atribuciones y expectativas a su rol de forma errónea, interfiriendo así en el éxito de su trabajo en algunas ocasiones. Entre estos tópicos, encontramos el hecho de asociar a nuestra labor el uso del diván, una metodología de trabajo propia de un sector muy particular, dentro de las disciplinas que a día de hoy se practican, pero que no nos representa en conjunto. De igual forma, es también habitual guardar una alta expectativa sobre la persona que ejerce el rol de Psicólogo. En muchas ocasiones se espera que sea capaz de gestionar correctamente todos los conflictos y problemáticas que surjan dentro de un contexto en el que esté implicado. Esta idea preconcebida puede llevar a la confusión, ya que no siempre las actividades que un Psicólogo puede desempeñar, tienen por qué estar o no vinculadas necesariamente a una Intervención Psicológica.

El trabajo con personas es complejo, ya que en la propia problemática interfiere la calidad de las relaciones personales que se pueden llegar a establecer. Asimismo, también influye la personalidad y el carácter del propio profesional. Dentro de nuestro rol, habrá profesionales que realicen con mayor o menor eficacia su labor, poniéndose en juego aquellas habilidades que ha adquirido por su formación y su experiencia. No obstante, no podemos obviar que los Psicólogos somos personas, por lo que nuestras habilidades personales pueden influir en el éxito de nuestro trabajo, en muchas ocasiones. He ahí la riqueza de aquellas profesiones que se incluyen dentro del ámbito sanitario. Tratamos con personas, y la forma en que llevamos a cabo nuestro rol está estrechamente unida a nuestra forma de ser, a nuestra personalidad. No obstante, los que estamos en este campo sanitario y clínico, sabemos que la objetividad debe estar por encima de todo, la empatía con el paciente y su problemática, y no dejar que lo personal influya en nuestra labor.

Todos estos detalles inciden directamente en otras funciones que un Psicólogo puede desempeñar en un lugar de trabajo. Y aquí es el punto en el que me encuentro a describir.

El contexto en el que se vea implicado puede ser una clínica privada, una consulta individual, un centro multidisciplinar, una residencia, un centro educativo, etc. Entre ellos, uno de los cuales en el que podemos encontrar a un Psicólogo, y es de nuestro interés en este artículo, es el Tercer Sector, concretamente en una Asociación.

Las Asociaciones tienen un carisma particular ya que, aunque corresponden al ámbito social, profesionalmente muchas de ellas conllevan la puesta en práctica de labores sanitarias donde es habitual encontrar a un Psicólogo. Las Asociaciones suelen ser agrupaciones de familiares cuidadores de una determinada patología: Parkinson, Alzheimer, Autismo, Afasias, Daño Cerebral Adquirido, etc. En dicho perfil de Asociación, el Psicólogo debe ser Sanitario o Clínico, ya que son Centros Sanitarios en donde se está realizando una intervención dentro de una patología concreta. Es habitual que la entidad no tenga amplios Recursos Humanos ni Económicos. Por tanto, en la mayoría de los casos, el abordaje del Psicólogo en estas entidades no se centra en una línea de trabajo. Por ello encontramos que, por una parte, aborda síntomas encontrados y dificultades asociadas al rol del cuidador como ansiedad, depresión, sobrecarga, entre otras. Por otra parte, suele hacerse cargo, dentro de un equipo multidisciplinar, de la evaluación, intervención y seguimiento de pacientes afectados por la problemática en la que se centra dicha Asociación.

Como es bien sabido, las entidades sin ánimo de lucro, en este caso las Asociaciones, tienen la característica peculiar de que, aunque son entidades privadas, la dirección del centro se lleva a cabo por parte de una Junta Directiva. Si es una Asociación con mayores recursos, aunque exista esta entidad directiva, puede darse la figura de Director Técnico, realizando así su labor de forma técnica y remunerada. Con ello, el peso de la dirección del centro no recae al completo en dicha Junta, facilitando en gran parte la gestión de la entidad, en cuanto a organización laboral y desempeño técnico. Sin embargo, no es lo habitual, por lo que dicha labor recae al completo en la Junta Directiva. Es importante destacar que los cargos ostentados dentro de la Junta Directiva son de carácter voluntario, no permitiéndose remuneración alguna por las funciones desempeñadas por cada uno de los miembros. He aquí el grado de iniciativa e implicación de la persona en dicha labor. Es deseable que estos cargos sean ocupados por familiares afectados o ex cuidadores, ya que siguen implicados en la causa. Sin embargo, en algunas entidades no ocurre así. Por tanto, es posible que algunos de estos cargos los desempeñen profesionales de la propia entidad. Ante la dificultad para cubrir el Equipo Directivo, familiares integrantes de dicha directiva proponen a profesionales que trabajan en la entidad, debido al tiempo que llevan vinculados a ésta y la alta implicación que han demostrado hasta la fecha. En resumen, nos encontramos a profesionales que realizar una labor técnica remunerada, realizando paralelamente una labor directiva no remunerada.

Concretamente, este es punto en el que nos centramos: profesional de la Psicología que lleva a cabo una labor profesional en una Asociación, en la cual, de forma simultánea, alberga un cargo directivo, que desempeña de forma voluntaria.

Indicar que las funciones asociadas a un cargo directivo dependerán del nombramiento que se haya asignado entre las personas que organizan la Junta Directiva. Los cargos mínimos encontrados suelen ser: presidente, tesorero, secretario y vocal. El Presidente es la representación máxima de la entidad, en cuanto a visibilidad de la problemática como figura simbólica que da voz al conjunto de socios que conforman la Asociación. El Tesorero está a cargo de todo lo relacionado con la contabilidad (ingresos y gastos), estando en comunicación continua con un Gestor profesional, en el caso de que se requiera, sobre todo si hay profesionales contratados, como es el caso del tipo de Asociación descrita. El Secretario es responsable de la redacción de documentos oficiales relacionados con la Asociación, como certificados, actas de Asamblea y Junta, como comunicaciones a organismos oficiales que requieran dicha documentación. El Vocal es una figura sin cargo específico, que da fuerza en número, aporta opiniones y actúa en pro de la mejora de la Asociación.

Una vez analizados los roles dentro de una Junta Directiva, habría que valorar una serie de cuestiones:

  • ¿Cuál es el cargo que moralmente debería asumir un Psicólogo en estas circunstancias?
  • ¿Dónde acaba el rol del Psicólogo y empieza el rol personal?
  • ¿Hasta qué punto el Psicólogo es responsable como directivo de la calidad laboral en la entidad?
  • ¿Dónde acaban los derechos del grupo de trabajadores y empiezan los personales?

Como ya indiqué anteriormente, las labores a desempeñar en este contexto laboral suelen ser amplias, no siempre abordando en exclusividad aspectos centrados en la formación y experiencia del profesional. Al ser entidades pequeñas y con pocos recursos, no disponen de departamento de Recursos Humanos, ni de técnicos especializados, salvo en casos puntuales, donde la Asociación tiene un soporte importante.

Es esperable pensar, en este punto, la complejidad que implica dicho rol en este contexto. Una profesión como la del Psicólogo, donde se ven cruzadas las expectativas por parte de usuarios y familiares socios, las relaciones entre compañeros, los intereses económicos y técnicos personales, la implicación en el proyecto más allá de lo técnico y la imposición de límites.

En un cargo directivo de una Asociación, desde el punto de vista de un familiar, siempre prevalecerá el interés personal ante la problemática. Es de esperar que el familiar se vea motivado por la propia vivencia del problema y albergue el deseo de implicarse y luchar por la causa. No obstante, si es un profesional el que ostenta este cargo, concretamente el Psicólogo: ¿cuál es la forma correcta de proceder ante esta responsabilidad?

Por tanto, es evidente la complejidad encontrada para un Psicólogo que se encuentre en esta situación, ya que su labor profesional puede verse afectada por responsabilidades asumidas en este contexto, debido a una necesidad mayor, que le haga asumir obligaciones añadidas, debido a su implicación en el proyecto. Encontramos una interacción directa entre voluntariado y trabajo remunerado, obligaciones técnicas y morales dentro de la profesión, expectativas y realidades.

Asimismo, es importante considerar el aspecto personal del propio Psicólogo. A nivel técnico, desempeña una labor de ayuda. Como ya se comentó anteriormente, los aspectos personales pueden influir en su labor. De igual forma pueden influir las motivaciones. Una actitud altruista y volcada en la labor social puede interferir en el rol técnico unido a la labor directiva. Son aspectos que pueden afectar a la calidad laboral del propio Psicólogo, ya sea por la posición compleja en la que puede encontrarse, como en las relaciones con el resto de compañeros del equipo, ya que puede generar ambigüedad la posición que éste desempeña.

Con todo ello, podemos determinar que no es fácil ir más allá del rol técnico dentro de una Asociación, ya que pueden generarse conflictos añadidos, tanto dentro del propio sistema como en el propio Psicólogo y sus necesidades personales y profesionales, al no encontrar, en ocasiones, límites entre el rol técnico y directivo, no asumibles en la misma línea ya que sólo uno de los roles es remunerado. Por tanto, voluntariado y trabajo se ven influenciados entre sí.

Es importante tener claro en esta profesión, dónde acaba la ayuda profesional y comienza la implicación personal en un proyecto o labor en la que nos veamos implicados. Así podremos realizar un trabajo técnico de calidad, sin entrar en el desgaste personal que pueda conllevar las dificultades en la simultaneidad de las funciones.

¿Qué es para mí la Psicología en un tweet?

“Es la ciencia que permite ordenar pensamientos, emociones y acciones en un mismo sentido, con un sentido para quien lo vive”.


Mª José Sumariva López

Psicóloga Sanitaria.

Master en Terapia de Conducta.

Experta en atención a cuidadores de personas dependientes.

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